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UDD en la Prensa

Seguros: Nuevas tendencias y oportunidades

 Francisco Labarca
Francisco Labarca Docente Facultad de Economía y Negocios

En Chile hay 3.449.362 personas mayores (60 años y más), lo que representa el 18% de la población. A su vez, la esperanza de vida al nacer ha aumentado más de tres años entre los quinquenios 2000-2005 y 2020-2025, al pasar de 77 años a 80,7 años (Cepal, 2019; Naciones Unidas, 2019), lo que claramente nos muestra que la tendencia poblacional ha ido envejeciendo y, a la vez, viviendo tres años más, o lo que equivale a un 4,8% más que en épocas anteriores.

Ahora, si vemos la perspectiva de los próximos años, se espera que para el 2040 la esperanza promedio de vida en Chile llegue a los 82 años, lo que a simple vista podría generar problemas en varios ámbitos, pero a la vez vemos que hay industrias que pueden tener grandes oportunidades. Si bien al vincular la demografía con los seguros, vemos que este elemento no limita a la industria, ya que la composición de la prima del seguro conlleva dos elementos clave en su valoración. El primero es la estadística detrás del ámbito de asegurar, vale decir, que es lo que ocurre en promedio en la población con lo que busquemos asegurar (enfermedad, vehículo o lo que sea), y el segundo, que es el tiempo por lo que dure el seguro. Por lo que es probable que los seguros ajusten su precio a las condiciones demográficas de la población, pero no limiten su comercialización.

En Chile aún queda espacio para crecer en esta industria respecto a otros países de la OCDE. Solo para ejemplificar, en nuestro país, la penetración de seguros generales es de 1,65% (prima directa sobre PIB), mientras que en naciones como Nueva Zelanda es 5,26% y Corea del Sur 5,25%, por lo que aún hay espacio para crecer en cobertura, lo cual también deja espacio a nuevos actores que puedan aumentar la oferta en la industria. El principal desafío de la industria, entonces, será seguir creciendo en términos de coberturas que se adecúen a las necesidades de las personas y a los presupuestos de estas.

De acuerdo a datos de la Asociación de Aseguradores, el mercado asegurador chileno finalizó 2022 con un crecimiento de 15,7% respecto del año anterior, y para este 2023, proyectan un crecimiento de 15%, lo cual refleja un mercado que se ha ido profundizando, con espacio para seguir creciendo; sin embargo, en un contexto con una economía estancada en términos de crecimiento, es probable que veamos que se siga desarrollando la tendencia de atomizar los productos y adecuarlos a las necesidades y presupuestos de los asegurados.

Digitalización

En este ámbito, las insurtech (formado por las palabras inglesas insurance y technology, que define al sector que acoge a las empresas de seguros más tradicionales que se transforman para estar a la vanguardia del nuevo contexto digital en el que vivimos) han tenido un rol clave en promover esta conexión entre los seguros y los potenciales clientes.

Las insurtech han empezado a cambiar la industria de seguros al introducir innovaciones tecnológicas que mejoran la eficiencia operacional, la experiencia del cliente y la personalización de productos, en donde ya empezamos a visualizar que este proceso de digitalización irá presentando de mejor manera los productos que el mercado demande, y podremos visualizar una disminución de precios asociado a optimización en costo de venta de los seguros.

Cabe destacar que el costo de vender un seguro ronda entre un 15% y 25% del valor de una prima, que corresponde a la estructura de venta tradicional de los seguros. Así, la digitalización ayudará a optimizar la cartera de seguros a ofrecer, junto con disminuir el costo de venta de los mismos. No es raro pensar que dicho elemento llevará a que los seguros tiendan a bajar de precio, junto con aumentar su volumen de clientes.

Dado lo anterior, si bien aumentará la expectativa de vida de las personas, también veremos que, según estudios del Instituto de Salud Pública (ISP), los hábitos alimenticios y el aumento en la inactividad física, llevará a que prevalezcan en el tiempo las enfermedades crónicas. Veremos así una adecuación y un acercamiento en el uso de seguros por parte de las personas.

La digitalización, junto a la disminución en el costo de venta y la eficiencia en los productos a desarrollar, compensará en el tiempo el negativo efecto demográfico. Lo importante es tener claro que las personas contratarán seguros, en la medida que el costo del servicio se ajuste a lo que necesita.