El fantasma sigue al acecho
A Michelle Bachelet pareciera haber declinado de la elección presidencial. En su lugar, asumiría Carolina Tohá, quien ejercía como ministra de Interior del Presidente Gabriel Boric. ¿Es acaso plausible descartar totalmente la posibilidad de que la expresidenta pudiera competir en las elecciones frente al anuncio de Tohá como la carta del oficialismo?
Si bien su negativa, hasta el momento fue contundente, la coyuntura muchas veces puede terminar sorprendiendo. Es verdad que para el oficialismo y el “proyecto” que supuestamente quieren construir, repetir por tercera vez a la misma figura no sería la mejor estrategia; Bachelet también lo sabe. De allí le sigue que Tohá sea una alternativa razonable. Sin embargo, su candidatura carga con una mochila bastante pesada: La baja aprobación del gobierno, y no solo eso, sino también los resultados de su propia gestión tras haber liderado el Ministerio de Interior. Para nadie es novedad que los problemas de seguridad se asoman como una de las grandes crisis que azotan a nuestro país, y aunque muchos de los paupérrimos resultados no son por consecuencia directa de ella —otros por supuesto que sí—, esinnegable que las personas tenderán a personificar esta deriva en su figura política, pues lógicamente, era ella la que estaba a cargo.
¿Cómo conecta esto con Michelle Bachelet? De la siguienteforma: Sila candidatura de Tohá “no prende”, es decir, si de aquí a semanas antes de la primaria
su figura no marca lo suficiente en las encuestas — pues nadie podría negar que, como política, a pesar de sus virtudes, siempre ha tenido dificultades para convocar transversalmente al electorado y a la gente de su propio sector— ¿Acaso la izquierda insistirá con Tohá, arriesgando una derrota aplastante, no solo en la elección presidencial sino también en las parlamentarias?
Aquí es donde la figura de Bachelet todavía se asoma como una posible carta presidencial. El oficialismo, en vez de anunciar oinscribir primarias que no serán convocantes, con una candidata que no habría logrado entusiasmar, ni siquiera a los de su propio sector, lo esperable sería que anunciasen a otro candidato presidencial; ¿o acaso alguien a de creer que asumirán una derrota abrumadora, así sin más? La única alternativa razonable y competitiva todavía sería la expresidenta. De manera tal, laizquierda pudiera mitigarlos efectos de la derrota e incomodar a la oposición.
Finalmente, todo dependerá de que tanto convoque Carolina Tohá, de lo contrario, así como un fantasma que se niega a desaparecer, la posibilidad de Michelle Bachelet enla presidencial seguirá flotando en el aire, al desafiar las certezas políticas del momento. Aunque la apuesta actual pareciera ser el camino que el oficialismo querrá seguir, el espectro de la expresidenta seguirá rondando entre nosotros, recordándonos que, enla política, los fantasmas del pasado siempre tienen la capacidad de regresar cuando menos lo esperamos.