Premonición
El viernes 2 de octubre, a una semana del aluvión de Las Condes, se celebró la 7ª Semana de la Montaña. Organizada por Andes Santiago, iniciativa del GORE RM, Corfo y una serie de organizaciones preocupadas de poner en valor nuestro patrimonio andino. Ese día, tuve el honor de compartir un panel moderado por Santiago Flores, Encargado de Desarrollo de la Asociación Parque Cordillera. Como fatídica premonición la conversación se centró en cómo reconciliar desarrollo urbano con la Naturaleza.
Jonathan Hodge, director ejecutivo del Centro para la Tierra y el Espacio de la UAI comentó las ventajas que la tecnología nos ofrece por medio de satélites, drones, sensores y sistemas de información geográfica con que no sólo podemos conocer la estructura del territorio y la ecología del paisaje, sino monitorear en tiempo real, modelar y adelantar escenarios para orientar la toma de decisiones de actores públicos y privados. En este caso, las alertas tempranas.
Luego, expuse cómo en los cerca de 500 años de urbanización de nuestros valles, todavía no hemos resuelto la transición entre casco urbano y pie de monte. Argumentando que el urbanismo basado en criterios funcionales, intentando imponerse a la naturaleza, con sistemas de drenaje urbano diseñados con parámetros del siglo XX -ya entrado el segundo cuarto del siglo XXI- han sido superados por la realidad del cambio climático. Esto ha fragmentado el mosaico ecológico, estresado y reducido los hábitats de especies sensibles a la altura. Y advertí del riesgo que significaban eventos como el incendio de 800 hectáreas del parque San Carlos de Apoquindo, las lluvias aluvionales de febrero pasado, y la amenaza que esa situación significaba en un escenario de evidente cambio climático.